Ir al contenido principal

Para Ochúm

¿Que le respondería usted a un empleado que le dice que no usará más su ropa habitual sino que debe vestir todo de blanco pues así lo exige su culto? ¿Le permitiría usar su atuendo?
En Venezuela cada vez hay más personas que se dedican a la santería, sincretismo religioso que hemos heredado de Cuba. Nuestra constitución declara que somos un país pluri-religioso y aunque no encontré datos oficiales, si es muy obvio el auge que esta práctica ha tenido en nuestro país en los últimos años.
¿Qué hacer entonces en el trabajo?
Tal vez la respuesta legal a este aspecto sea que la empresa confirme oficialmente con la autoridad que regula el tema -Dirección General de Instituciones Religiosas y Cultos, del Ministerio del Poder Popular para Relaciones Interiores y Justicia en Venezuela-, que su prohibición de usar atuendos religiosos de cualquier índole no es una violación a la libertad de culto. 
Tal vez, pueda negociar claramente con su empleado y decirle que hay formas en su religión de no usar símbolismos tan marcados. De hecho, la santeria permite que con autorización del guia espiritual del trabajador, éste no vista de blanco sino que use su uniforme. Esta parece ser la salida ideal. 
Más allá de nuestras diferencias, lo importante es estar atentos a los prejuicios que nos generan personas con creencias distintas. En lo personal, creo que no se debe permitir el uso de atuendos religiosos y no creo que se trate de discriminación, es buscar garantizar los mismos derechos y deberes para la comunidad de empleados, dónde todos debemos ver la empresa como un terreno neutral, exento de religiones. Aunque, no deja de ser paradójico: los crucifijos o la vestimenta de un cura católico, me hace sentir más cómoda.

Comentarios

Entradas populares de este blog

¿Odias a tu Jefe?

¿Quién no ha sufrido por tener un jefe terrible en algún momento? Pocas personas están en desacuerdo con la trillada frase de que las personas se unen las empresas, pero renuncian por los jefes . Pero, no todos los casos de un 'jefe horrible' son totalmente culpa del jefe. De hecho, muchos casos no lo son. Hemos encontrado que la mayoría de los jefes por lo general tienen buenas intenciones, más o menos, pero no suelen actuar bien. La diferencia suele ser impulsada por la ignorancia de lo que deben hacer y cómo la gente responde a sus palabras y acciones. De hecho, los jefes y su personal suelen caer en una espiral descendente de acción-malentendido-reacción que se alimenta de sí misma y en última instancia, produce una relación tan tóxica que no puede recuperarse. Si tu crees que tu jefe es horrible, te proponemos algunas preguntas que debes cuestionarte antes de hacer algo drástico, como renunciar o algo peor. ¿Estás desempeñándote conforme a las expectativas? Si no es ...

El Compromiso

Una de las mejores expresiones sobre compromiso la escuché hace días. Alguien, en una sala llena de gente ¨comprometida¨ hizo saber que esperaba demostraciones más empíricas, e hizo saber claramente que el compromiso no era sólo una actitud, una voluntad... pidió claramente que esperaba que ese compromiso se demostrara con resultados. Este momento me puso a reflexionar sobre el significado del compromiso y cuándo y como podemos agregar valor como profesionales. La verdad es que no todos estamos "comprometidos"de la misma forma. Hay quienes tienen un compromiso de continuidad por el valor económico que perciben en pertenecer a una organización comparado con el de dejarla; y por otro lado, estamos los románticos aquellos que sentimos un compromiso afectivo, una carga emocional hacia lo que hacemos y hacia las personas con las que trabajamos. ¿con cuál de los tipos de compromiso cree usted que se agrega más valor? Después de pensarlo, concluyo sin duda que es imprescindible ...

El Poder del Chisme

La necesidad humana de interacción social es cubierta en el entorno del trabajo en mayor o menor grado, y toda interacción social lleva algo de juzgar a otros, muchas veces, de manera  irreflexiva. Todos emitimos juicios sobre nuestros congéneres y  a pesar de la intención que tengamos, todas las acciones -conscientes o inconscientes- siempre producen consecuencias. Siendo muy honestos, debemos asumir que en las organizaciones es común usar el chisme como mecanismo de control. Para los más competitivos a veces el fin justifica los medios y podemos caer en la trampa de racionalizar porque hablamos de otros a sus espaldas, tejiendo historias con elementos de fantasía que creamos por nuestros sesgos. Es hora de parar y preguntar(nos) ¿alguna vez has generado matrices de opinión de otros para lograr un beneficio personal? Sin duda, el chisme es una forma de violencia pero además una manera muy clara de aislar o frenar (o excluir) a alguien de un circulo, o de la empres...